¿Porque tiene que ser el crecimiento algo negativo?

Si preguntamos a un niño que es crecimiento te dirá que es bueno, que es natural, que significa hacerse más grande, más sano. El crecimiento de la naturaleza (así como el de un niño) se suele percibir como algo bonito y sano.

A modo de ejemplo utilizaremos un Cerezo.

Produce miles de flores y frutos para los insectos, pájaros, el ser humano y otros animales, cuando solo necesita que una de sus semillas llegue al suelo, germine y crezca. Este proceso no lo vemos como ineficiente o que este malgastando sus recursos. El árbol es capaz de producir numerosas flores y frutos sin deteriorar el entorno. El material se descompone y se convierte en nutrientes (comida) para los microorganismos, insectos, plantas, animales y pase al suelo en sí. La fertilidad del árbol produce comida para todo el ecosistema en el que se encuentra.

El crecimiento industrial y urbanístico, por otro lado, se ha cuestionado por ambientalistas y cada día somos más individuos que creemos que existe un uso intensivo de recursos y que cada vez hay una mayor desvinculación con la cultura y el medioambiente. El desarrollo urbano e industrial ha sido referido como un cáncer (Edward Abbey) y se ve como algo que crece en beneficio propio y no para los organismos que lo habitan, utilizan e interactúan con él.

Clinton ya creo en 1993 un Grupo de trabajo sobre sostenibilidad “Council on Sustainable Development”, este consistía en 25 representantes de los negocios y empresas privadas, administración, grupos sociales y organizaciones medioambientales. Los representantes de la iniciativa privada tenían claro que el crecimiento era vital para los modelos de negocio y tenían la necesidad de buscar crecimiento pero las partes más concienciadas veían ese crecimiento como pérdida de ecosistemas, bosques y lugares salvajes, especies, mayor polución, materias tóxicas o calentamiento global, entre otros. El deseo del escenario de no crecimiento frustro a las partes empresariales.

De aquí viene el conflicto entre la naturaleza y la industria. Debido a sus posturas tan dispares hizo que se identificara que los valores de un sistema tuvieran que ser sacrificados para que el otro prospere. (Términos contrapuestos: Desarrollo Sostenible / Estruendoso silencio).

Está claro que si hay cosas que queremos que crezcan; la educación y no la ignorancia, salud y no la enfermedad, la prosperidad, el agua limpia, en general la calidad de vida de las personas. La idea es no crear un industria más pequeña o más eficiente sino diseñarla para que crezca se haga mayor, mejor, que restaure, alimente, reabastezca y nutra el resto del planeta.

Los productos y servicios deben llevar a un crecimiento “sano”, que produzca más nichos, mejore la salud, nutra y alimente, incremente la diversidad, potencie la inteligencia y la abundancia tanto para esta como para futuras generaciones.

Tomemos como ejemplo el cerezo otra vez:

A medida que crece busca su propia regeneración, proporciona comida para animales, insectos, microorganismos, enriquece el entorno y los ecosistemas, produce oxígeno, aire, agua y crea y estabiliza los suelos. Entre sus raíces y ramas permite que la flora y fauna se establezca y hace que todos sean interdependientes. Cuando el árbol muere vuelve a la tierra, devolviendo los minerales y la materia necesaria para que vuelva a crecer en el mismo lugar. El árbol no es un ente aislado, forma parte y está ligado con el sistema en que se encuentra.

¿Tenemos el ejemplo de cómo se deben hacer las cosas en la naturaleza no es hora de aprender de ella y utilizar todo el potencial y la inventiva del ser humano para nuestro propio beneficio como comunidad?

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